lunes, 29 de marzo de 2010

[mierda!]


Yo, que huía de tus abrazos y de las ñoñerías. Que no soportaba tener frío
pero que tampoco vinieras a taparme. Yo, tonta, arruinada por mis apretados sentimientos,
que odiaba los mimos bajo la lluvia y detestaba cualquier aparición de cariño...
Yo, yo era esa, exhausta por las emociones. Ahora, y sin sentido, actúo de forma contraria,
hasta contraproducente quizás. Y mientras tu apareces pero te alejas
de manera intermitente a mí se me antoja echarte de menos.
Tengo el día absurdo de tus conversaciones que no llevan a ninguna parte,
el ansia de tu presencia burlona, el constante capricho de tus besos,
y lo peor de todo es que no sé si resignarme
o seguir luchando contra viento y marea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario