sábado, 29 de enero de 2011

Como decía Alby Singer...

...Y recordé aquel viejo chiste.
Aquel, aquel del tipo que va al psiquiatra y le dice:

-Doctor mi hemano está loco, cree que es una gallina.
Y el doctor responde:
-¿pues porqué no lo mete en un manicommio?.
Y el tipo le dice:
-Lo haría, pero necesito los huevos.

Pues, eso es lo que pienso más o menos de las relaciones humanas, ¿saben? son totalmente irracionales, y locas, y absurdas, pero supongo que cuntinuamos manteniéndolas porque la mayoría necesitamos los huevos.

miércoles, 12 de enero de 2011

Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa...


No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza
por eso de que sus caderas...

Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa
y esas maneras
y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da.

Pero además le he visto serio ser el mismo
y en serio que eso no se puede escribir en un poema.

Por eso, eso que me cuentas de que mírale cómo bebe las cervezas
y cómo se revuelve sobre las baldosas
y qué fácil parece a veces enamorarse.

Todo eso de que él puede llegar a ser ese puto único motivo
de seguir viva y a la mierda con la autodestrucción...

Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejores un cuento
que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.

Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio
y que el aparezca de golpe y de frente para decirte,
venga, hazte un peta y me lo cuentas.

No sabes lo que es despertarte y que el se retuerza y bostece,
luego te abrace,
y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.

Así que supondrás que yo soy la primera que entiende
el que pierdas la cabeza por sus piernas
y el sentido por sus palabras
y la cabeza por un mínimo roce de mejilla.

Que las suspicacias,
los disimulos cuando su culo pasa,
las incomodidades de orgullo que pueda provocarte
son algo con lo que ya cuento.

Quiero decir que a mí de versos no me tienes que decir nada,
que hace tiempo que escribo los míos.

Que yo también le veo.
que cuando el cruza por debajo del cielo solo la tonta mira al cielo.

Que sé como agacha la cabeza,
levanta la mirada y se muerde el labio superior.

Que conozco su voz en formato susurro
y formato gemido
y en formato secreto.

Que me sé sus cicatrices
y el sitio que le tienes que tocar en el este
de su pie izquierdo para conseguir que se ría,
y me sé lo de sus rodillas
y la forma de quejarse cuando le tocas las costillas.

Que yo también he memorizado su número de teléfono
pero también el numero de sus escalones
y el número de veces que le oigo suspirar.

Que no solo conozco su última pesadilla,
también las mil anteriores,
y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada
porque tengo más deudas con su espalda
de las que nadie tendrá jamás con la luna
(y mira que hay tontas enamoradas en este mundo).

Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él,
rendido a ese puto milagro que supone que exista.

Que le he visto volar por encima de poetas
que valían mucho más que estos dedos,
y le he visto formar un charco de arena
rompiendo todos los relojes que le puso el camino,
y le he visto hacerle competencia a cualquier
amanecer por la ventana: no me hablen de paisajes si no han visto
su cuerpo.

Que lo de "mira sí, un polvo es un polvo",
y eso del tesoro pintado sobre sus manos
y solo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre.

Que te entiendo.
Que yo escribo sobre lo mismo.
Sobre el mismo.

Que razones tenemos todas.
Pero yo
muchas más que vosotras.

sábado, 2 de octubre de 2010

Construyendo coordenadas...


-Me gustaría que vieras la manera en que te mueves a su alrededor.
-¿Qué quieres decir?
-La manera en que andas,
como si él fuera el centro del mundo para ti y ni siquiera te dieras cuanta.
Cuando él se desplaza, aunque solo sea un poco,
tu ajustas automáticamente tu posición a la suya.
Es como si fuerais imanes, o la fuerza de la gravedad.
Eres su satélite….o algo así.
Nunca había visto nada igual.

viernes, 1 de octubre de 2010

De mis cosas más valiosas...


Creo sinceramente que tu camiseta verde
esta dentro de la lista de cosas que hacen sentirme segura.
Por eso la llevo a todas partes, cuando duermo, cuando me echo la siesta,
cuando llego a casa, cuando me voy de viaje,
y al notar como las mangas sobrepasan mis manos frías
consigue calmarme y dejarme tranquila.
La llevo más de lo que tú te crees.
Me la pongo hasta cuando me meto en la bañera,
dejando que se empape bien,
para lograr que atrape el calor,
y yo me olvide durante un tiempo
de lo asquerosamente fría que es esta maldita casa.

Seguir, o no seguir?


Como me tengo que sentir,
ahora que me he dado cuenta de que la historia que tanto me costó olvidar,
volverá a repetirse???
Pensé q nunca más iba a coger ese taxi
para que me ayudara a llegar a la calle del olvido,
que nunca más iba a dormir bañada en lagrimas
con la sensación de que mi corazón esta partido en dos...
simplemente pensé que nunca más!
ahora que me doy cuenta de que me va a suceder lo mismo,
me voy a resignar, voy a seguir esos pasos que seguí esa vez,
intentare seguir adelante,
aunque...no prometo nada!
siento que ya he llegado a un límite,
a ese límite del que nadie puede pasar...
Siento que nada mas me vale la pena,
que siempre intento ver esa luz,
esa luz del fondo, pero que siempre...siempre que estoy cerca de ella,
se apaga!
lo deja todo oscuro!
esta vez...no sé si tendré fuerzas para volver a encenderla,
porque tú, en un momento...con 2 palabras absurdas, con 2 mentiras...
la has vuelto a apagar!
esta vez...no encuentro la luz!

Si es que no se puede planificar nada…


Antes de llegar la noche.
Tus maletas ya se han ido.
Y me he quedado por el suelo,
A solas conmigo, leyendo el manual de los olvidos.

Ahora duermo en las aceras.
¿Cómo olvidar esas piernas
que siempre subían mis escaleras?
No me jode por los sueños,
Me jode por los inviernos
Que parecian primaveras.

Pensamos demasiado y sentimos muy poco...


Ansiamos tantas cosas y, a veces,
no nos damos cuenta de que es mejor
conformarse con lo que uno tiene.

Deseamos tener ropa, joyas, ...
miles de objetos que son simples caprichos.
Aunque en ocasiones esos caprichos son de un carácter tan diferente...
Ese se corresponde al ansia que generamos cuando alguien nos importa de verdad.
Es ese sentimiento de querer a alguien de tal manera hasta que te duele.
Pero las cosas no son siempre como uno desea,
y habrá que conformarse con lo no correspondido.
O, ¿quizá sí lo sea?
No de la misma forma, pero sí con el sentimiento.


Me conformaré con pensar que realmente te importo.
Aunque sea un querer y no poder...

martes, 14 de septiembre de 2010

Parado frente al mar mientras el mundo gira


-Son como las olas del mar, entiendes?
-Sí.
-Van y vienen.Es como una gran inmensidad, algo que jamás termina.
-Ya...
Continuaron mirando al horizonte con la vista puesta en el sol lejano. Quietos, tranquilos, el uno junto al otro.
-Creo que me estoy volviendo loco
-Por el mar?
-No. En general por las inmensidades, y en concreto por tu nimiedad.

Bebe rubia la cerveza pa´cordarse de su pelo....

¿Dónde están los besos que te debo?
En una cajita…que nunca llevo el corazón encima por si me lo quitan
¿Dónde están los besos que me debes?
En cualquier esquina cansados de vivir en tu boquita siempre a la deriva…

viernes, 23 de julio de 2010

No me hagas elegir entre tú y el porqué lo elegiré a el...


Entre dos amores voy a la deriva
uno me protege el otro es mi guía.
Uno me da hogar el otro vida.
Uno es amor el otro me excita.

Entre dos amores voy como hoja al viento.
Uno es el que tengo el otro el que siento.
Uno es tan suave el otro tan fiero,
uno me da paz el otro miedo.

Entre los dos voy enloqueciendo,
Un amor normal, un amor veneno.
Un amor tranquilo, un amor deseo.
Si con uno vivo por el otro muero.

Entre dos amores no sé lo que quiero,
un amor casero, un amor bohemio.
El que tengo siempre o al aventurero.
Un amor sensato un amor sediento.

Entre dos amores no sé lo que anhelo,
amor de palomas o un amor de fuego.
Por el uno duermo con el otro sueño,
uno me adora el otro es mi dueño.

Entre los dos voy enloqueciendo,
un amor normal, un amor veneno.
Un amor tranquilo, un amor deseo.
Si con uno vivo por el otro muero.

En menos de un segundo cambia como el viento
hoy me lleva al cielo, luego al infierno.
Y me hace bailar al son de sus deseos.
Por eso le odio por eso le quiero.