La vida es fluir...
sábado, 29 de enero de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa...

por eso de que sus caderas...
Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa
y esas maneras
y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da.
Pero además le he visto serio ser el mismo
y en serio que eso no se puede escribir en un poema.
Por eso, eso que me cuentas de que mírale cómo bebe las cervezas
y cómo se revuelve sobre las baldosas
y qué fácil parece a veces enamorarse.
Todo eso de que él puede llegar a ser ese puto único motivo
de seguir viva y a la mierda con la autodestrucción...
Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejores un cuento
que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.
Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio
y que el aparezca de golpe y de frente para decirte,
venga, hazte un peta y me lo cuentas.
No sabes lo que es despertarte y que el se retuerza y bostece,
luego te abrace,
y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.
Así que supondrás que yo soy la primera que entiende
el que pierdas la cabeza por sus piernas
y el sentido por sus palabras
y la cabeza por un mínimo roce de mejilla.
Que las suspicacias,
los disimulos cuando su culo pasa,
las incomodidades de orgullo que pueda provocarte
son algo con lo que ya cuento.
Quiero decir que a mí de versos no me tienes que decir nada,
que hace tiempo que escribo los míos.
Que yo también le veo.
que cuando el cruza por debajo del cielo solo la tonta mira al cielo.
Que sé como agacha la cabeza,
levanta la mirada y se muerde el labio superior.
Que conozco su voz en formato susurro
y formato gemido
y en formato secreto.
Que me sé sus cicatrices
y el sitio que le tienes que tocar en el este
de su pie izquierdo para conseguir que se ría,
y me sé lo de sus rodillas
y la forma de quejarse cuando le tocas las costillas.
Que yo también he memorizado su número de teléfono
pero también el numero de sus escalones
y el número de veces que le oigo suspirar.
Que no solo conozco su última pesadilla,
también las mil anteriores,
y yo sí que no tengo cojones a decirle que no a nada
porque tengo más deudas con su espalda
de las que nadie tendrá jamás con la luna
(y mira que hay tontas enamoradas en este mundo).
Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente él,
rendido a ese puto milagro que supone que exista.
Que le he visto volar por encima de poetas
que valían mucho más que estos dedos,
y le he visto formar un charco de arena
rompiendo todos los relojes que le puso el camino,
y le he visto hacerle competencia a cualquier
amanecer por la ventana: no me hablen de paisajes si no han visto
su cuerpo.
Que lo de "mira sí, un polvo es un polvo",
y eso del tesoro pintado sobre sus manos
y solo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre.
Que te entiendo.
Que yo escribo sobre lo mismo.
Sobre el mismo.
Que razones tenemos todas.
Pero yo
muchas más que vosotras.
sábado, 2 de octubre de 2010
Construyendo coordenadas...

-¿Qué quieres decir?
Cuando él se desplaza, aunque solo sea un poco,
Es como si fuerais imanes, o la fuerza de la gravedad.
viernes, 1 de octubre de 2010
De mis cosas más valiosas...

Seguir, o no seguir?

Si es que no se puede planificar nada…
Pensamos demasiado y sentimos muy poco...

martes, 14 de septiembre de 2010
Parado frente al mar mientras el mundo gira
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Bebe rubia la cerveza pa´cordarse de su pelo....
¿Dónde están los besos que te debo?¿Dónde están los besos que me debes?
viernes, 23 de julio de 2010
No me hagas elegir entre tú y el porqué lo elegiré a el...

Uno me da hogar el otro vida.
Uno es amor el otro me excita.
Entre dos amores voy como hoja al viento.
Uno es el que tengo el otro el que siento.
Uno es tan suave el otro tan fiero,
uno me da paz el otro miedo.
Entre los dos voy enloqueciendo,
Un amor normal, un amor veneno.
Un amor tranquilo, un amor deseo.
Si con uno vivo por el otro muero.
Entre dos amores no sé lo que quiero,
un amor casero, un amor bohemio.
El que tengo siempre o al aventurero.
Un amor sensato un amor sediento.
Entre dos amores no sé lo que anhelo,
amor de palomas o un amor de fuego.
Por el uno duermo con el otro sueño,
uno me adora el otro es mi dueño.
Entre los dos voy enloqueciendo,
un amor normal, un amor veneno.
Un amor tranquilo, un amor deseo.
Si con uno vivo por el otro muero.
En menos de un segundo cambia como el viento
hoy me lleva al cielo, luego al infierno.
Y me hace bailar al son de sus deseos.
Por eso le odio por eso le quiero.

