martes, 29 de junio de 2010

Sonríe, estás conmigo...


Dedícate a mirar a la luna y observa lo bella que es, cierra los ojos y escucha como te cuento el cuento a mi manera. Sonríe sin pensar en las lágrimas que has derramado, vuela...sí, vuela...puedes hacerlo. Cógeme de la mano y no me sueltes hasta que no te lo diga, véndame los ojos y llévame al sitio de siempre. Písame los pies con cuidado mientras bailamos, cógeme de la cintura y abrázame con cariño. Susúrrame al oído que no me dejarás sola nunca...nunca...nunca...

Regálame una rosa en un día no especial, seca mis lágrimas y ríete de mi risa, desmelénate y no tengas miedo, suéñame despierto. Cuéntame tus sueños aunque no salga en ellos, confía en mi sabes que no te fallaré, haz una cuenta atrás de los minutos que quedan para que volvamos a estar juntos, dime que me echas de menos aunque esté a tu lado. Prométeme que me besarás bajo la lluvia...no me preguntes porqué, solo hazlo. Llámame cariño... Dime que me calle cuando me vaya del tema…sóplame cuando tenga calor y protégeme cuando tenga frío, háblame bajito por la noche para que duerma escuchando tu voz. Mírame a los ojos y dime con la mirada lo que nadie nunca ha sido capaz de decirme con palabras.

…pero no me digas que todo lo vivido hasta ahora para ti ha sido como una obra de teatro en la que has tenido que actuar, y se ha acabado el guion... porque si es verdad, a mí se me han acabado las ganas de vivir y de confiar...

domingo, 27 de junio de 2010

Sencillos como el mecanismo de un chupete....



Sentada en su cama, con su cabeza y su cuerpo todavía mil por hora por las situaciones vividas durante la noche, llega a la conclusión a la que toda mujer ya llegado, por lo menos, una vez en su vida. Los hombres, como los puñetazos; todos distintos. Y eso que solemos presumir de que todos están cortados por el mismo patrón. ¡Ojalá! La cosa es que todavía no nos hemos dado cuenta de que a ellos tampoco hay quién los entienda.

Ahora solo nos queda pedirles cuentas a su señor creador o, en su defecto, al pequeño primer mono (cabrón) que le dio por “evolucionar”; ya que bien podía habérsele ocurrido venir con un pequeño manual de instrucciones.

Nos pasamos la vida practicando, eso sí a base de ensayo y error para que duela bien; y cuando por fin creemos que empezamos a comprender, en ese momento en el que alguna loca dice (y digo bien, loca): “pero si son más sencillos que el mecanismo de un chupete”; todo se viene abajo.Todas tus estrategias practicadas en dolorosas sesiones, las estrategias que creías te llevarían hasta la victoria, son las que te enseñarán que necesitas todavía más y que te queda mucho por aprender.

sábado, 12 de junio de 2010

No voy a ser menos cuando siempre he sido más...


- Se porque lo has hecho….
- ¿El qué?
- Acostarte conmigo. Crees que soy la única isla en este lugar.
Una isla en la que puedes pararte y esconderte un momento.
Porque mañana todo sigue igual, ¿verdad?
- Una isla en la que abrazarme, no?
- Una isla en la que buscabas agua, afecto.
Porque el afecto es como el agua,
necesario para seguir viviendo. Pero tan cuidado, porque a veces las islas dejan de serlo,
ocurre un terremoto y las islas se convierten en penínsulas y luego en continentes…
- Pero… que soy yo, tío.
No voy a volver a buscar agua a tu isla.
- Si fuera una respuesta a tener en cuenta,
la historia más importante de tu vida nunca habría ocurrido,
porque él era muy de vivir en continentes y creo que yo también.
- ¿Vas a intentar seducirme?
- Un poco.
- Suerte.